Generalmente no estamos concientes de la forma en que comemos, ni qué clase de alimentos ingerimos. Una observación minuciosa sobre nosotros mismos, nos hará reflexionar sobre las consecuencias que una ingesta indiscriminada tiene para nuestro organismo.
2) La respiración adecuada
Respirar es vivir. Esta verdad milenaria merece ser transmitida. Hay cuatro tipos de respiración:
a) Alta: Respiramos con la parte más alta del pecho. Se la llama también clavicular y es la peor de todas.
b) Media: Se distingue de la alta porque respiramos con la caja torácica o parte media. Es un poco mejor a la anterior.
c) Baja o abdominal: Es ideal para conseguir una buena relajación del sistema nervioso. Es muy recomendada.
d) Completa: Conocida como Respiración completa yogui, donde se respira con la parte alta, media y baja de forma integrada.
3) El ejercicio diario
Cualquier tipo de ejercicio que vaya de acuerdo con lo que necesitamos y deseamos es el que nos servirá.
4) El pensamiento positivo
Los pensamientos positivos son los que se caracterizan por brindarnos mayores beneficios, no solo en el área de salud sino en todos los aspectos de nuestra vida.
5) La meditación
Meditar es la posibilidad de aquietar nuestra mente parlanchina o mono loco, la voz que habla en nuestra cabeza. De esa manera, tanto el cuerpo como la mente encontraran su propia armonía.
Roberto Tirigall
Psicólogo, Escritor y Conferencista Internacional
Autor de los libros Psicomeditación y Psicobelleza
Muy próximo se publica el nuevo libro Secretos de la mente,
50 maneras de afrontar las crisis
