Cada persona es un mundo y, por supuesto, tiene muchas cosas que le agradan y otras tanto que no. Es muy necesario darnos cuenta de nuestros deseos o aquello que nos gusta, así como también de aquello que estamos obligados a hacer o que realmente no nos gusta.
Podemos sentarnos cómodamente a escribir en un papel y poner honestamente aquellas cosas de la vida cotidiana que nos guste hacer y también las que representen una obligación o carga.
En la medida que aprendemos a comprender lo que queremos ser, todo se ira haciendo mucho más sencillo. Cada individuo es una huella digital única y tiene sus propios gustos o tendencias.
Cuando más nos conocemos, nos sentimos mejor y nuestra autoestima crece.
Roberto Tirigall
Autor con Viviana Accornero de Psicobelleza
