En psicología existe un mecanismo de defensa que se llama proyección, este consiste en poner o proyectar a los demás algo que nos pertenece. De esa manera nos sentimos un poco más aliviados, debido a que es el otro quien tiene esa conducta o comportamiento y no nosotros.
Trasladamos o depositamos en los demás muchos sentimientos, pensamientos y fantasías que si las reconoceríamos como propias nos costaría mucho poder aceptarlas.
En la medida que podamos darnos cuenta de nuestras proyecciones, notaremos que nuestros semejantes no eran eso que nosotros habíamos pensado.
Hay una historia de una señora que sube a la terraza y empieza a criticar la ropa de sus vecinos diciendo que tienen dos manchas negras. Un vecino que subió en ese momento a la terraza se encuentra con esta mujer y le pregunta ¿Cómo puede ver bien con esas dos manchas negras que tienen sus lentes?
Si nuestras lentes están sucias, veremos a todo el mundo con suciedad. Pero si reconocemos que tenemos las lentes sucias, sabremos que la suciedad que vemos en la gente pertenece a nuestros espejuelos.
Limpiemos nuestros espejuelos y veremos
a los demás como realmente son.
1) Podés sentarse en un sillón, silla o algún lugar confortable
2) Hacé una lista de las cosas que no te gustan de ti mismo. Toma plena conciencia de las mismas.
3) Cuando te encuentres en alguna relación con alguien y algo de esa persona no te agrada, intenta ir hacia tu interior y ver si es algo que también lo tienes tu.
4) Cada vez que te percibas criticando o condenando a alguien recuerda que eso está en ti.
5) Es posible que poco a poco te vuelvas más comprensivo al dar cuenta que el otro puedes ser tu.
Roberto Tirigall
Autor de Psicomeditación ,Psicobelleza y Secretos de la Mente
http://sexoamorybelleza.blogspot.com/
