miércoles 8 de junio de 2011

RESPIRACIÓN ANTIESTRÉS

El ser humano se encuentra expuesto a muchas situaciones de estrés, que le afec­tan diferentes áreas de la conducta. En el área psíquica se manifiesta con angustias, ansiedad generalizada, miedos, etc. En el área del cuerpo se pueden observar taquicardias, desórdenes estomacales y problemas en la piel, mientras que en el área social se produ­cen dificultades de comunicación, aislamiento, crisis en la pareja, agresiones hacia los demás o hacia uno mismo, entre otras.

A continuación mencionamos algunas de las situaciones típicas de estrés:


c La muerte de un familiar cercano o directo

c Divorcio o separación

c Dificultades económicas

c Enfermedades

c Mudanzas

c Viajes

c Casamiento

c Nacimiento de un hijo

c Vacaciones

c Otras


Los ejemplos citados con antelación son una generalidad y no necesariamente afectan a todas las personas por igual. Las situaciones de estrés no son poderosas por sí mismas, sino que dependen de nuestra actitud.

Comenzaremos con la técnica de respiración antiestrés

1. Buscamos alguna posición cómoda, que puede ser sentado sobre un sillón, silla, almohadón, etc.

2. Es necesario tener la columna erguida para facilitar una mejor circulación san­guínea. Tratar de no esforzarse en dicha posición.

3. Colocar la mano izquierda apoyada sobre nuestro abdomen y la mano derecha so­bre el pecho. Dirigir nuestra atención sobre ambas manos y tratar de percibir cuál de las dos se levanta con el movimiento res­piratorio. Puede ser que se levante más la izquierda que la derecha o viceversa, o las dos iguales. Lo que queremos perci­bir es qué tipo de respiración efectuamos. Si se levanta más el pecho que el abdomen, será una respiración alta; si es el abdomen que se mueve más, se le llamará respiración abdominal. Puede suceder que tengamos una respira­ción intercostal, en cuyo caso se moverá la parte me­dia del pecho.

4.Tratar de que el aire que inhalamos por la nariz se dirija hacia la zona del abdomen, ya que de esa manera podremos enviar más cantidad de oxígeno, y masajear mejor nuestras vísceras y órganos. La ex­halación hacerla por la nariz, dado que al salir el aire más lentamente va a producir una mayor relajación. Contraer levemente la musculatura abdominal para ayudar a la eliminación del aire.

5. Duración aproximada: 15 a 20 minutos. Recordemosque en el yoga, a los ejercicios respiratorios se los llama pranayama, que significa control de la energía por medio de la respiración. La utilización correcta de la energía siempre es muy beneficiosa para conseguir un equilibrio cuerpo-mente.

RECORDEMOS

“El mundo no es por lo que pasa, sino por lo que pienso de lo que nos pasa”. Esta frase de Epicteto nos indica que lo más importante no es lo que nos sucede, sino lo que pensamos de lo que nos sucede.

Roberto Tirigall

Psicólogo, Escritor y Conferencista Internacional

Autor de los libros Psicomeditación, Psicobelleza

y Secretos de la Mente

Teléfono: (54-11) 4644-2562 Buenos Aires- Argentina

E-mail: robertotirigall@hotmail.com

Blogs: http://lossecretosdelamente.blogspot.com/
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